Mi historia

Soy Andrea Bruno, mamá de Matías, Valentín y Joaquín. Antes que terapeuta, formadora o creadora del Instituto Sendero Emocional, soy una mujer que fue aprendiendo a transformarse a través de cada experiencia vivida.


Hace más de 15 años comencé una búsqueda personal. No sabía exactamente hacia dónde me llevaría, pero sentía la necesidad de encontrar nuevas respuestas, conocerme más y comprender aquello que me sucedía.
En ese camino fui acercándome a diferentes disciplinas como Terapia Floral Bach, Reiki, Angelología, Radiestesia, Medicina Ayurvédica, Aromaterapia y otras terapias holísticas.


Con el tiempo descubrí que me apasionaba no solo acompañar, sino también compartir lo aprendido y ayudar a otras personas a recorrer sus propios senderos.


Hoy, al mirar hacia atrás, comprendo que cada experiencia, cada desafío, cada encuentro y cada aprendizaje fueron dando forma a mi propio sendero y a la persona que soy hoy.

LA ESENCIA DE MI SENDERO
Lo vivido, el amor, la trasformación y el aprendizaje lo expreso en cada acompañamiento.
Formación continua
Creo profundamente que acompañar a otros también implica seguir creciendo y ampliando la mirada. Por eso, la formación continua siempre ha sido parte de mi camino. Actualmente estudio Psicología porque cada nuevo conocimiento también es una nueva forma de poder acompañar.
Mis tres soles
Matías, Valentín y Joaquín son mis tres soles. Desde que llegaron a mi vida sentí que eran mi luz y una de mis mayores fuerzas para crecer y seguir adelante. Ser mamá me enseñó el significado del amor incondicional. Crecí junto a ellos, aprendí de cada etapa compartida y descubrí fortalezas que no sabía que tenía. Gran parte de la mujer que soy hoy también nació y creció junto a ellos.
Mis valores
El amor y la pasión son la esencia de lo que hago y la energía que guía cada acompañamiento. Creo en respetar la historia, los tiempos y el proceso de cada persona, desde la empatía y una escucha sin juicios. Busco vivir y acompañar desde la congruencia entre lo que siento, pienso, digo y hago, favoreciendo el autoconocimiento, el crecimiento y la transformación desde una mirada integral y holística.
Así nació el Instituto Sendero Emocional

De todo este recorrido nació Sendero Emocional y, con el tiempo, creció hasta convertirse en Instituto Sendero Emocional. Un proyecto que reúne mucho de lo que soy, de lo que aprendí y de lo que todavía sigo aprendiendo. Me emociona pensar que aquello que un día comenzó como mi propia búsqueda hoy me permite acompañar a otras personas a descubrir su sendero. Crecer para transformar y transformar para acompañar, dejando una pequeña semilla en cada corazón.

Conocé las formaciones
Aprender, Crecer y acompañar

Hay un sendero esperándote.

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