Instituto Sendero Emocional nace de un camino recorrido. De años de aprendizaje, experiencias, búsquedas y, sobre todo, de una profunda vocación por acompañar a las personas en sus procesos de crecimiento y transformación.
Lo que comenzó como Sendero Emocional fue creciendo junto a cada persona que confió, cada consultante, cada alumno y cada formación compartida. Con el tiempo comprendimos que ese sendero podía convertirse en algo más grande: un espacio de formación donde reunir conocimientos, experiencias y diferentes miradas, sin perder aquello que estuvo presente desde el comienzo, la cercanía, el respeto y el amor por lo que hacemos.
Así nace Instituto Sendero Emocional, conservando nuestra esencia y dando un nuevo paso hacia una propuesta educativa más amplia, organizada y comprometida.
Sendero Emocional no nació como algo terminado, y tampoco queremos que lo sea. Así como invitamos a nuestros alumnos a seguir aprendiendo, nosotros también elegimos hacerlo. Hoy este nuevo camino nos permite brindar formaciones con certificación y aval de la Cámara Argentina correspondiente, según cada propuesta formativa. Pero más allá de un certificado, queremos que quien termine una formación se lleve conocimiento, experiencia, confianza y la sensación de haber recorrido un verdadero proceso de aprendizaje.